Pronunciado: 9 de septiembre de 1958 en recepción
dada por el embajador búlgaro en China con motivo del día nacional de la
República Popular de Bulgaria.
Fuente del texto en espanol: La oposición a las
provocaciones militares de los EE. UU. en la región del Estrecho de Taiwán. (Selección
de documentos importantes), Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, s.f.; págs.
25-26.
Esta edición: Marxists Internet Archive, marzo 2026.
Nuestro pueblo chino, así como los pueblos de todos los países del campo
socialista, encabezado por la Unión Soviética, se consagra a la gran edificación
socialista con energía extraordinaria. No obstante, nunca hemos olvidado que en
el mundo existen todavía bloques agresivos del imperialismo. Estos bloques
siguen aún obstinadamente una anticuada política de colonialismo, con la cual
la paz y la tranquilidad mundiales se ven amenazadas. En oposición a los anhelos
de paz de todos los pueblos de la Tierra, los imperialistas norteamericanos e
ingleses no sólo ignoran la disposición adoptada en la Sesión Especial de
Emergencia de la O.N.U. y no retiran sus fuerzas armadas del Líbano y de
Jordania, sino que realizan nuevas provocaciones en el L&iaucte;bano y en zonas del
Oriente Medio. Ultimamente, los imperialistas estadounidenses han agravado la
tensa situación en el estrecho de Taiwán y amenazan sin ambages con extender la esfera de su agresión a las islas
costeras del territorio continental de China. Tales provocaciones por parte de
los EE.UU. producen en el pueblo chino una indignación sin límites y encuentran
la unánime condena de los partidarios de la paz de todo el mundo. La violenta
ingerencia de los imperialistas yanquis en los asuntos interiores de nuestro
país no puede acabar más que con su propia derrota ignominiosa.